lunes, 8 de junio de 2015

EL CEREBRO ADICTO


La drogadicción en nuestra época se considera un problema de salud (enfermedad del cerebro), y no un problema moral como anteriormente se creía, por lo anterior se recurre a diseñar estrategias, acciones preventivas y terapéuticas que permitan tratar esta enfermedad, aunque no se consiga una cura definitiva, el tratamiento incrementará la calidad y la duración de la vida.   

EL CEREBRO ADICTO.
 
La adicción se considera hoy una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican la química, la estructura y el funcionamiento de este órgano. Cuando la ciencia empezó a estudiar la conducta adictiva en la década de 1930 se pensaba que las personas adictas a las drogas y al alcohol tenían una moralidad deficiente y carecían de fuerza de voluntad, se le consideraba un problema moral y no de salud, se optaba por el castigo y se etiquetaba negativamente a los adictos. El estudio de las adicciones ha alterado la forma de considerar, prevenir y remediar las adiciones las cuales se definen como una enfermedad crónica caracterizada por la búsqueda y el uso compulsivo de una sustancia a pesar de saber los daños que ocasiona. La investigadora mexicana-estadounidense Nora Volkow directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos (NIDA, por sus siglas en inglés), observó en imágenes cerebrales la influencia de las drogas sobre las diversas zonas del cerebro y encontró la causa física de la dependencia de sustancias como la cocaína y los opioides. “esto llevo a entender por qué los pacientes, aunque quisieran, no podían dejar las sustancias por sí solos sino que realmente necesitan tratamiento.” 
 
Efectos de algunas sustancias.
 
TIPO DE SUSTANCIA
FORMAS Y CARACTERÍSTICA
EFECTO
CONSECUENCIAS
Nicotina
Cigarros y otras formas de tabaco
Estimulante
  1.  Riesgo de cáncer.
  2.  Enfisema.
  3.  Trastornos bronquiales.
  4.  Problemas                           cardiovasculares.
Alcohol
Bebidas alcohólicas
Estimulante
Puede dañar el cerebro y la mayoría de los órganos.
Mariguana
Cigarros
Estimulante
Puede dañar:

  1. La memoria y el    aprendizaje de corto plazo.
  2. La capacidad de concentración y la coordinación.
  3. Los pulmones.

Eleva el riesgo de desarrollar psicosis en personas vulnerables.
Inhalables
Pinturas, pegamentos y algunos aerosoles.
tóxico
Pueden dañar el corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro.
Cocaína
Polvo, líquida etc.
Estimulante
Graves relacionadas con el corazón y los sistemas respiratorios, nerviosos y digestivos.
Fuente: National Institute on Drug abuse.
 
 

Enfermedad crónica.

El doctor Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA, puntualiza en entrevista “la adicción es una enfermedad que progresa por etapas”, en la primera etapa las personas utilizan sustancias para alcanzar la euforia que brindan, lo cual se convierte muy rápido en enfermedad en quienes lo utilizan en forma crónica. El cerebro empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de dependencia. La mayoría de las drogas interfieren con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que desempeña un papel fundamental en las sensaciones de placer. "El cerebro está condicionado a repetir conductas que permiten la supervivencia y las drogas actúan produciendo una activación mucho mayor de la que ocurre en las situaciones naturales de recompensa", explica la doctora Medina Mora. "El cerebro pierde la capacidad de sentir placer por las recompensas naturales, pues se acostumbra rápidamente a las dosis masivas" de dopamina que se producen al consumir una droga, y lo hace reduciendo su producción natural, o bien disminuyendo la cantidad de receptores que captan la señal de este neurotransmisor. Así, cuando falta la droga el cerebro ya no cuenta con dopamina suficiente y la persona deja de disfrutar cosas naturalmente placenteras, lo que conduce a la apatía y a la depresión.

Biología y ambiente.

Como todo lo que influye en nuestra salud física y mental, la propensión a las adicciones proviene de varios factores biológicos y ambientales. "Los factores genéticos más o menos explican 40 o 60% del riesgo total. El resto son factores ambientales, sociales, culturales, dietéticos. Todo tipo de factores que no entran en el biológico", señala Baler y agrega que no existen personas sin riesgo genético absoluto. Baler indica que algunas personas pueden definirse como más vulnerables, pues tienen un riesgo mayor de desarrollar una conducta de abuso de sustancias; son las personas proclives a conductas de riesgo o a la búsqueda de novedades.
 
Principales factores de riesgo.
          Conducta agresiva temprana.
          Habilidades sociales deficientes.
          Ausencia de supervisión paterna.
          Compañeros/amigos que abusan de sustancias.
          Disponibilidad de la droga.
          Pobreza...
Factores de protección.
          Autocontrol.
          Relaciones positivas.
          Supervisión y apoyo paterno.
          Información.
          Políticas contra el uso de drogas.
          Cohesión comunitaria.

Dependencia física.
 
Según María Elena Medina Mora hay sustancias que por sí mismas son muy adictivas; por ejemplo, la heroína. Desde que se usa por primera vez provoca una modificación estructural del cerebro. Otras sustancias adictivas como el alcohol, el tabaco y la benzodiazepina (medicamento psicotrópico que actúa sobre el sistema nervioso central) producen dependencia muy rápido en las personas propensas.
 
La adolescencia, factor de riesgo.
 
"Toda la parte del cerebro que es responsable del juicio, raciocinio y control de la conducta se desarrolla hasta los veintitantos años", explica la doctora Medina Mora. Como los adolescentes suelen tomar sus decisiones a partir de las emociones y no del juicio y el raciocinio, es más probable que abusen de las sustancias. El problema principal es que en esa etapa de desarrollo el cerebro es mucho más vulnerable. "La adolescencia es una época en la que se están desarrollando todas las conexiones y exponer el cerebro a las drogas a esa edad tiene consecuencias mucho más dañinas", indica la especialista.

Adicción sin sustancia.

Un descubrimiento, realizado por investigadores del Scripps Research Institute de California en estudios con animales, en 2010, sugiere que los mismos mecanismos cerebrales que participan en la adicción a las drogas aparecen en la compulsión de comer y el consecuente desarrollo de la obesidad. En ambos casos el exceso puede provocar una descompensación en el circuito de recompensa.
 
    Problemas mentales y vulnerabilidad.
 
Otro grupo de riesgo está formado por las personas que tienen algún tipo de padecimiento mental, como bipolaridad o esquizofrenia.

Consecuencias conductuales, familiares y sociales.
 
Todas las adicciones pueden tener graves consecuencias para la salud y las relaciones humanas y, por tanto, para el bienestar personal, familiar y social. Este trastorno afecta varios circuitos cerebrales. "No solamente el circuito que calcula la recompensa", dice Rubén Baler, "sino también los relacionados con el aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con la toma de decisiones; son varios circuitos. Todos interactúan entre sí y muestran una disfunción en el adicto". La doctora Medina Mora señala que "las drogas también son un problema social con muchas facetas porque tener un adicto en la familia la modifica, afecta su calidad de vida y tiene un impacto emocional, económico y social".
 
El mejor enfoque: La prevención.
 
Rubén Baler propone la prevención universal: "Evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo".
 
Al documentar tanto la investigación que ha realizado la doctora Nora Volkow como la que ha financiado el Instituto Nacional de Psiquiatría se encontraron todos los elementos que definen la adicción como una enfermedad tratable.
  
Conclusión:
 
En   relación a los estudios e investigaciones que diversas instituciones así como diversos organismos han realizado con respecto a las adicciones y al consumo de drogas, es de mucha preocupación, en virtud que en esta época el mayor consumo lo realizan los adolescentes debido al entorno social en que se desarrollan y por que son más vulnerables ya que estos actúan por la emociones que esto les provoca, por lo anterior es necesario que sociedad y gobierno realicen campañas para la prevención de estas adicciones así como el apoyo a los adictos en vez de solo incriminarlos ya que según los estudios realizados las adicciones son una enfermedad que se puede tratar y ayuda al paciente a tener una mejor calidad de vida.  



Reflexión:         

Elegí este tema ya que es de mucha preocupación en virtud que en nuestro país se ha incrementado demasiado la venta, compra y consumo de diversas drogas por lo que se requiere que gobierno y sociedad sumemos esfuerzos para evitar que familiares amigos y entorno social caigan en manos de las adicciones así como ayudar a los ya adictos prestándoles todo el apoyo para su recuperación y que tengan una mejor calidad de vida.    
 
Empecé a escribir sobre este tema después de leer la lectura “Cerebro Adicto”, y buscar otras fuentes relacionadas, lo cual me permitió tener una amplia información sobre el tema y así poder desarrollar el texto con un conocimiento más amplio y un mejor enfoque.

 
Fuentes:

Verónica Guerrero, periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo ves? y otras áreas de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y como corresponsal ocasional para la revista Nature Biotechnology.
 
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Revista ¿Cómo vez?, hecho en México. Todos los derechos reservados 2015.
 
Dirección general de divulgación de la ciencia, contacto@dgdc.unam.mx.
 
National Institute on Drug abuse.

 Gabriel Ortiz Landero. 
Folio:AS152684452.   
UNADM.                      
PROPEDEUTICO.       
EJE 4.    
ACTIVIDAD 1.                      
8  JUNIO 2015             
                 
   

 






















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